Hacer más fácil el futuro
Se celebró los días 7 y 8 de Octubre de 2004
Declaración institucional del OVE
Observatorio Voto Electrónico
En una década las infraestructuras de voto electrónico se habrán desplegado en todo el continente americano desde Alaska a Tierra del Fuego. Los países más grandes del mundo, que administran vastas extensiones de territorio y de gran población serán los primeros en desplegar soluciones de voto electrónico para fortalecer y hacer posible los procesos de participación y recuento. El voto con urna electrónica sobre la estructura electoral clásica será una realidad en la mayor parte del planeta en la siguiente década.
Es una circunstancia que generará necesidades de consultoría global para el despliegue de dichas infraestructuras. Empresas ya existentes ampliarán su radio de influencia y nuevas empresas emergerán para atender la demanda de soluciones e infraestructuras relacionadas con el voto electrónico.
Otro de los elementos constitutivos de los sistemas de voto electrónico y su capacidad de recuento está asociado, visto con perspectiva, a una nueva visión de los problemas estratégicos asociados a las leyes electorales, a los modelos imperfectos de representación que las distintas leyes generan en los distritos o unidades electorales territoriales, a las barreras de entrada en las estructuras de representación, a las estrategias de agregación de datos para mejorar la calidad de la representación. Los sistemas de voto electrónico permitirán sofisticar los sistemas de representación de ciudadanos, territorios y colectivos o estamentos. Harán más fácil conciliar, democracia representativa, directa, estamental y uno nuevo concepto que en pocos años se abrirá paso, la democracia estratégica, de importancia capital para amortiguar la distorsión que introduce la secuencia espacio temporal, duración de los mandatos, en la toma de decisiones. Las infraestructuras de voto electrónico contribuirán a desdramatizar eso que llamamos “poder” y mejorar la calidad de las estructuras de representación democrática, mejorar la calidad de los servicios que proporcionan, integrando mejor y más eficazmente los valores de la comunidad, los más estables y los muy dependientes del paso del tiempo.
::::Estado del arte
El avance hacia las infraestructuras de voto electrónico está coincidiendo en el tiempo con una escasa valoración de las mismas por parte de las administraciones públicas. No parece que las autoridades electorales y las respectivas administraciones electorales se estén conduciendo con la diligencia y cuidado que cabría esperar. La incertidumbre, el volumen de incidencias y cierta inquietud social manifestada por organizaciones civiles y expertos, aportan duros testimonios. Se minusvolara su intenso valor político y las daño país intolerable y gratuito, daño público, que puede ocasionar su mal uso o un controvertido despliegue.
La cuenta de negocio asociada al despliegue de dichas infraestructuras genera inercia suficiente, piensan algunos, para desnaturalizar la toma de decisiones. Piensa el OVE, sin embargo, que estamos ante una cuenta de negocio de mediano tamaño, pero de gran importancia cualitativa a la que se está prestando poca atención. No se trata de un concurso más para adjudicar un contrato. Se trata de un concurso para desplegar infraestructuras de voto electrónico con atributos presentes y futuros que conviene definir, delimitar y acreditar ante la autoridad electoral, ante expertos independientes, ante interventores cualificados de los distintos contendientes y aquellos otros que puedan promover entidades civiles o sociales. Estamos ante infraestructuras muy sensibles a la confiabilidad que inspiran y con valor estratégico en función del futuro que esté previsto para ellas.
Las empresas y expertos que trabajan en el desarrollo de dichas infraestructuras se tienen que enfrentar a la indeterminación de las respectivas autoridades o administraciones electorales, a sus opiniones erráticas y a un cierto nivel de improvisación en la toma de decisiones, lo que hace incierto su trabajo y su capacidad inversora.
La evolución natural de dichas infraestructuras hacia el voto remoto e instantáneo a través de tecnologías físicas y lógicas, especialmente diseñadas para ejercitar el derecho a opinar, elegir y ser elegido, introduce aún mayor complejidad. Son soluciones que ni se pueden improvisar o su contrario, despreciar, acudiendo a numerosos argumentos de ignorancia. El OVE anuncia y advierte que son soluciones que nos están esperando y para las que debemos prepararnos. Las sociedades, cualesquiera, no podrán sustraerse al magisterio y atributos de dichas soluciones.
::::Deslocalización de actividades
El OVE se ha propuesto ampliar sus actividades y deslocalizar algunas de ellas. Entre las nuevas actividades citamos la normalización de las misiones de observación, la actividades de consultoría, las actividades de certificación con sello OVE, el impulso a la revista electrónica “La Llave”, bajo el dominio votobit.org y la generación de un sello editorial bajo la marca “Votobit”.
Entre las actividades a deslocalizar el OVE se propone deslocalizar las ediciones de Votobit que se elevaran a dos ediciones anuales en distintos países y continentes. Es de este modo que se ha decidido que las ediciones de 2005 se celebren en México (primer semestre) e Italia (Segundo semestre). Se está trabajando para generar un Master Internacional en Voto Electrónico, Legitimidad y Democracia Estratégica, con un cuerpo internacional de profesores y vocación deslocalizada.
De igual modo el OVE impulsará acuerdos y convenios de colaboración y asistencia mutua con entidades públicas y privadas interesadas en el despliegue y futuro de infraestructuras de voto electrónico.